Guguysusamigos

Este espacio es un "rincón" que me ayuda a reflexionar sobre lo trabajado, compartiéndolo con familias y futuros docentes. Para mi un proyecto compartido es un proyecto doblemente vivido. Deseo que todos demos el valor que merece a la escuela, al trabajo que realizamos y sobre todo el valor que tiene EDUCACIÓN INFANTIL en nuestras vidas. Y es que, la finalidad de toda educación debería ser "convertir los espejos en ventanas" como decía Sydney J. Harris.


«RESTAURANTE BONITO»

«Bonito», así veían mis alumnos hoy la fiesta de la noche buena en el cole, y así ponían como nombre a nuestro restaurante improvisado por unas horas.

Hoy terminábamos una situación de aprendizaje dentro de un proyecto de innovación de nuestro cole. A la cabeza, Gerónimo Stilton, quien con su libro ¡Es Navidad, Stilton! nos invitaba a sumergirnos en sus aventuras y en una Nochebuena muy especial en el cole, donde trabajamos el menú, la receta y las buenas acciones.

Durante estas semanas, el proceso ha sido tan importante como el resultado. Hemos dado función real a los textos, utilizando listas, recetas y menús como herramientas auténticas para comunicarnos y organizarnos. Los niños han descubierto que leer y escribir sirve para algo más que “hacer fichas”: sirve para preparar una cena, para decidir qué ingredientes necesitamos o para avisar a nuestras familias de que necesitamos su colaboración. También se han comunicado con Gerónimo y felices han escrito » a su manera» a Gerónimo, quien les contestaba muy contento y satisfecho de los pequeños.

Comenzábamos votando nuestros primeros, segundo y postres… Con ello aprendemos la receta, el menú, las palabras que comunican, los números mayor y menor y algo muy importante la votación.

Además, hemos aprovechado este proyecto para reflexionar sobre la alimentación saludable. Entre todos tras sucesivas votaciones conseguíamos un menú, evitando dulces y fritos, y apostando por alimentos frescos, variados y propios de estas fechas.

Comenzaba nuestra noche buena con tres talleres para los tres platos de nuestro menú.

Pero si algo ha hecho que este día fuera realmente especial ha sido la colaboración de tres mamás y papás que vinieron al aula para ayudarnos a preparar nuestra comida de Nochebuena. Gracias a ellos pudimos realizar un taller culinario lleno de risas, manos pequeñas untando, emplatando y probando. Con un ambiente de cooperación que difícilmente se olvida. La emoción de los niños junto a la alegría de las dos mamás y el papá que han estado compartiendo su tiempo y aprendizaje, ha sido uno un regalo para todos, gracias.

Hoy no solo hemos celebrado el final de un proyecto. Hemos celebrado que aprender puede ser emocionante, significativo y profundamente humano. Hemos celebrado que, cuando escuela y familias caminan juntas, todo sabe mejor.

Y, sobre todo, hemos celebrado que la Navidad, vista desde los ojos de un niño, siempre es… bonita.