«El niño aprende a caminar caminando, a hablar hablando… aprende haciendo.» Freinet
Todo comenzó con una sorpresa: una antorcha misteriosa apareció en nuestra aula. Los niños la miraban sin reconocerla… ¿qué era aquello?… hipótesis, escucha, pensamiento… «un cucurucho de patatas», «una vela de cumple gigante», un volcán de mentira… Como verdaderos sujetos pensantes con ideas, comenzaron a escribir, como ellos saben, sus ideas. Porque sus ideas cuentan desde pequeños, se escuchan, se registran… siendo esta la forma más potente para generar ideas y de crecer escuchándose y queriéndose.


Nuestro amigo Gerónimo Stilton se hizo responsable de ella en días consecutivos y nos pidió ayuda a través de una carta, lanzándonos diferentes retos. Quería que creásemos nuestras propias olimpiadas en el cole, con unas tareas por realizar claras y concretas que ayudan a que el alumno forme parte del proceso, se implique y más tarde pueda autoevaluar su propio aprendizaje. Martín señala las tres tareas básicas…

Este proyecto, como todos los de estos dos últimos cursos, forma parte de un maravilloso Proyecto en nuestro cole, nuestro PIE, el cual apuesta por una forma de hacer escuela que escucha al niño, lo motiva y lo respeta. Con varios retos por delante, comenzamos a investigar, a movernos, a crear… y a ilusionarnos. Desde casa comienzan a llegar ideas, murales, objetos, medallas, cintas, copas… pero sobre todo ilusión por participar, por saber y por hacer deporte, actividad importante para nuestros alumnos. Las familias cobran un papel importante en los proyectos, pero sobre todo en la motivación de sus hijos e implicación.

Descubrimos muchísimos deportes desconocidos hasta ahora para nuestros alumnos, los «jugamos», experimentamos, probamos… Aprendemos primero, segundo y tercero con SENTIDO, las medallas nos sirven para descubrir los ordinales de una forma significativa como nos recuerda nuestro currículo… Aprendizajes funcionales y significativos.
Hernán: – !Mi papá es entrenador»
Una de las partes más emocionantes de cualquier proyecto es cuando nuestros alumnos lanzan ideas, expresan recuerdos, proponen actividades… Y Hernán comenzó hablar de su papá…quien con una actitud muy positiva nos visitó y nos hizo movernos… Fue fantástico compartir con los pequeños qué significa entrenar a un equipo, qué valores transmite el deporte y cómo se educa desde el campo.
La pantalla se llenó de valores: trabajo en equipo, respeto, perseverancia, igualdad y empatía. Valores tan necesarios e importantes hoy en día en nuestras escuelas deportivas. Los niños escucharon con ilusión y atención e intentaron entender las órdenes de su entrenador fuera del aula.


Pero las olimpiadas no son solo deporte. En nuestra aula investigamos los países participantes, sus banderas e himnos, los símbolos olímpicos, la historia de los juegos, la música… Los murales, los libros, las presentaciones digitales y los juegos sensoriales están siendo parte de un aprendizaje vivo y real.

Pero lo más importante es que en la escuela todos subimos al podio. Porque en esta olimpiada, el esfuerzo de cada persona merece ser celebrado. Las caras de orgullo, de alegría, de emoción son una de esas imágenes que no se olvidan y hacen que cada día crea más en ellos y en la escuela que necesitan.

Este es el tipo de escuela en el que creemos: la que nace de una pregunta, crece con el esfuerzo de todos y se celebra en un podio donde caben todos. Sin excepción.
