Guguysusamigos

Este espacio es un "rincón" que me ayuda a reflexionar sobre lo trabajado, compartiéndolo con familias y futuros docentes. Para mi un proyecto compartido es un proyecto doblemente vivido. Deseo que todos demos el valor que merece a la escuela, al trabajo que realizamos y sobre todo el valor que tiene EDUCACIÓN INFANTIL en nuestras vidas. Y es que, la finalidad de toda educación debería ser "convertir los espejos en ventanas" como decía Sydney J. Harris.


Nuestras miniolimpiadas


Estas miniolimpiadas han sido el producto final de un proyecto construido entre todos: niños, docentes, equipo y toda la comunidad educativa.

Freinet decía que «el niño aprende a caminar caminando, a hablar hablando.» Estos días , en nuestro cole, aprendió a ser olímpico… siendo olímpico, rodeado de todos.
Hay jornadas que se convierten en recuerdo desde el primer momento, esta será una de ellas. Después de semanas de investigación, de asambleas, juegos, música, deporte y de ilusión acumulada, llegó el día : Nuestras propias miniolimpiadas para ayudar a nuestro personaje estrella: Gerónimo Stilton. Un deseo compartido que se hizo realidad en nuestro colegio.

Preparados para desfilar con nuestros dorsales. Catalina a la cabeza con su antorcha en la mano muy ilusionada por ser la encargada de ese día.

Un centro que se mueve junto y unido.
Esta jornada no nació sola. Detrás de cada prueba, de cada espacio preparado, de cada detalle, había un equipo. Desde el Proyecto de Innovación (PIE) las olimpiadas fueron programadas para ser la última SITUACIÓN DE APRENDIZAJE que se llevaría a cabo en este proyecto, el cual tantos buenos momentos nos ha dado a todos. Las olimpiadas han sido el producto final de un proyecto en el que el equipo directivo de nuestro cole ha demostrado, una vez más, la importancia del trabajo, la coordinación, la formación y sobre todo la ilusión… apostando en todo momento por una escuela que ESCUCHA al niño.

Los niños, protagonistas absolutos, han estado a la altura en cada una de las situaciones de aprendizaje desarrolladas durante estos meses, llegando a los juegos olímpicos con muchas ganas y el corazón por delante junto a su dorsal.

Carreras, saltos, lanzamientos, circuitos… Los diferentes espacios del centro se transformaron en escenarios olímpicos donde cada niño tuvo su momento, su reto, su logro. Y donde Infantil y Primaria, juntos, se animaron unos a otros a pesar del calor. Los mayores guiando a los pequeños. Los pequeños sorprendiendo a los mayores y encantados de ver a hermanos, primos, amigos… Eso es trabajo en equipo de verdad: el que no se ensaya, el que surge solo cuando el ambiente lo permite.

El deporte como lenguaje compartido nos unió a todos.
Más allá de las medallas y los resultados, esta jornada fue una declaración de intenciones: el deporte y la actividad física no son un complemento en la educación un eje. El deporte es necesario para el desarrollo de una vida con mayor calidad y desde pequeño es necesario crearlo como hábito y sobre todo disfrutar de ello. Las olimpiadas un espacio donde el niño se conoce, se supera, aprende a ganar, aprende a perder, pero sobre todo, aprende a estar con otros. Y dentro de esos otros , tuvieron la gran suerte de contar con la presencia de Gerónimo Stilton… que les sorprendió y emocionó, dando lugar también en este día a la fantasía.

Coordinación, esfuerzo, respeto, alegría… Todo eso ocurrió hoy en nuestros patios. Todo forma parte de lo que entendemos por educar. Porque los mayores, como Dalia, se sintieron con responsabilidad, se coordinaron y ayudaron a que los juegos olímpicos en el cole fuesen una realidad.

Con medallas y dorsales ahora éramos verdaderos deportistas olímpicos… Una imagen vale más que mil palabras y las siguientes lo dicen todo…

Gracias a mi equipo del PIE (nuestra directora Isabel, Alberto como jefe de estudios y Penélope). Gracias al equipo directivo que era parte de nuestro PIE y que ha demostrado gran capacidad de trabajo, energía e ilusión. Gracias al super equipo de ciclo en el que me encuentro, que como siempre han estado a la altura. Gracias a los compañeros que han creído en ello, a las familias y sobre todo a mis niños, por ilusionarse en cada sorpresa, por creer en la escuela y vivirlo todo con gran intensidad… Me quedo con muchos momentos del Proyecto de Innovación, donde el Señor de los Anillos y Gerónimo han sido grandes amigos para nuestros pequeños y no tan pequeños.

Por su sonrisa y su fuerza… GRACIAS